lA GARZA PRINCESA
Era el tiempo de los faraones, Edip se concretaba a pasar su vida arando su campo de trigo
y no tenía otras diversiones más que salir por las tardes a contemplar el Nilo. Veía las barcas que lo cruzaban y se le antojaba ser marino, Había escuchado comentarios de varios hombres de mar y se le antojaba ir a desembarcar a tierras desconocidas a la vez que extrañas, pero a la vez le tenía temor al río unas veces tranquilo otras furioso. Un día en que lo había ido a observar mirando el horizonte, se sentó a la sombra de una palmera y poco a poco se quedó dormido. De pronto vio que una garza iba a ser atacada por un cocodrilo y actuando rápido sacó de entre sus ropas su honda y disparó en contra del enorme lagarto. Eso dio tiempo a que la garza levantara el vuelo antes de que le trozara las débiles patas la terrible bestia. El cocodrilo de inmediato volvió a las profundidades del sagrado río.
Edip prosiguió su sueño tranquilamente. En eso sintió que algo le rozaba el hombro con mucha insistencia, giro su mano para sacudirse al intruso pero está chocó con algo duro lastimándose la mano, de inmediato volteo a ver que le había golpeado, era la garza blanca y hermosa que deseaba recargar su largo pico en el hombro de Edip quien de inmediato se levanto de la sombra donde descansaba. El ave retrocedió unos cuantos pasos ya que temía que el muchacho la fuera atacar, pero no, le tendió la mano en señal amigable y esta dócilmente se dejó acariciar doblando graciosamente su hermoso cuello el cual enredaba en el brazo de Edip. De pronto las plumas de la garza se irisaron
viéndola con extrañeza Edip ya que había demostrado simpatía hacia él, y agitando furiosamente las alas arremetió hacia un costado del muchacho, el cual tuvo que hacerse a un lado ya que pensó que lo iría a lastimar. Más no fue así, la garza blanca había visto que un enorme escorpión estaba a punto de morder a Edip matándolo a picotazos. El muchacho en agradecimiento la abrazó con ternura llegando a él al hacerlo un agradable aroma, un perfume que sacudió todo su ser, abrió los ojos y vio que lo que estaba abrazando no era una simple garza, sino una hermosa joven correspondiendo a su abrazo. -¿Pero como es ésto posible? si tú eras una simple garza. -Ya vez, -le contestó la garza- Yo me encontraba encantada por un terrible brujo de mi secta el cual me dijo que solo un abrazo lleno de amor me iba a sacar de mi encanto. Gracias a Ra ha sido tú.
(CONTINUARÁ)
No hay comentarios:
Publicar un comentario