Y que voy hacer con esta pasión que confundo con amor
Y qué si me refundo en el infierno en donde todo arde
como mi corazón cuando te veo
Y qué podría hacer yo para apartarme de ti si me llamas
como las nubes al agua, como la lumbre al fuego, como
la rama al fruto, como al pez el agua, el pan al hambriento
la fe al cristiano y las penas al llanto
Y qué, si me hundo en tus abismos, o me elevo con el aroma
de tu perfume que me embriaga y enloquese de la noche a
la mañana si no te aspiro en las sabanas o en los pasos en que
te sigo como perrito faldero
Y qué, si mañana muero en mi negro porvenir sin que a nadie
le importe
Si mi incineran o entierran ¿puede ser lo mismo al querer
resucitar? O me iré por esos caminos torcidos en donde habitan
los lobos y no hay ni para comer
Y si soplo y te apago como círio quedandome en tinieblas y jamás
te pueda ver
Y qué, si nunca me abres la puerta falleciendo en el lumbral muy
lejos de la alcoba en donde das calor y abrigo a quien necesita de ti
Mejor me voy de tu vera, retomaré los senderos árduos aquellos
con los que me fatigué al hacerlos con mis manos, gritándote
desde la cumbre que prefiero estar solitario al que me asesinen los
celos esos que siento por ti
Y qué que te diga adiós, ahí te quedarás por siempre como el coral
en el mar
sábado, 19 de febrero de 2011
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